Desde Gent Nova queremos hablaros sobre el pie diabético y daros una serie de recomendaciones.

La definición propuesta por el International Consensus on the diabetic foot Working Group on the  Diabetic Foot es:

“La afección y destrucción de tejidos profundos asociado con alteraciones neuropáticas y varios grados de enfermedad vascular periférica en la extremidad inferior.”

La prevalencia en España es del 22% y el mayor porcentaje se concentra a partir de los 70 años.

Tipos de pie diabético y recomendaciones

A los pacientes se les cataloga en función del riesgo, por lo que nuestras recomendaciones van a ir enfocadas en base a esto:

Sin riesgo

  • Tomar conciencia de la importancia del cuidado de los pies.
  • Higiene adecuada.
  • Corte correcto de las uñas: recto, NO corte redondeado.
  • Buscar signos y síntomas de alarma: zonas de piel enrojecidas, ampollas…
  • Calzado adecuado.
  • Calcetines sin costuras.
  • Revisiones semestrales.

Riesgo moderado

  • No usar callicidas ni cualquier otro producto para tratar callosidades.
  • No utilizar elementos cortantes en el cuidado de los pies.
  • Evitar focos de calor: bolsas de agua caliente, estufas…
  • NO andar descalzo ni dentro ni fuera de casa.
  • Revisiones podológicas cada 3 meses para corte correcto uñas y revisión piel.
  • Acudir urgentemente al podólogo ante cualquier signo de alarma: cambio coloración piel, ampollas, inicio lesiones, hongos, grietas…

Riesgo Alto

  • Inspección diaria: talones, planta, dorso, dedos, espacios interdigitales…
  • Inspeccionar el interior del calzado buscando irregularidades, roturas piel, cuerpos extraños, zonas desgastadas…
  • Higiene diaria:
    • Agua menos de 37º y jabón neutro.
    • Secado exhaustivo.
    • Cambio de medias o calcetines diario, que no opriman, sin costuras y de fibras naturales.
    • Hidratar el pie diariamente con cremas de urea 20%
    • Revisiones podológicas mensuales.

Recuerda que el profesional más cualificado para la prevención, detección y tratamiento del pie diabético es el podólogo.

No dude en acudir a él en caso de sufrir esta dolencia cada vez más común.

Con unos cuidados básicos, evitaremos llegar a situaciones en las que se comprometa la vida del paciente.